Crónica
Villaviciosa fue el marco elegido para el acto de presentación oficial de nuestra Fundación Corripio Alonso que tuvo lugar el 04 de octubre de 2025.
En el emblemático Teatro Riera se congregaron numerosas personas e instituciones públicas y privadas de diversos y variados ámbitos, familiares, vecinos y amigos que con su generosa presencia acogieron a los fundadores, la familia Corripio Alonso ya los acompañantes que intervinieron en el acto.
Desde aquí, nuestro más sincero y emocionado agradecimiento al pueblo de Villaviciosa por la bienvenida, y a todas las personas o entidades que presentes (o ausentes) de una u otra forma han formado parte del evento, haciéndolo posible.
Sus fundadores, Pepín, Ana María, Manuel, (José Alfredo), Lucía y Ana que quisieron estar presentes por tan apasionante causa, se muestran especialmente agradecidos y emocionados por el acogimiento recibido.
El acto comenzó con la presentación del mismo a cargo de Inés Paz, nuestra presentadora que guio el mismo con su delicada profesionalidad dando paso a cada uno de los intervinientes.
El primero en tomar la palabra fue nuestro Secretario, Andrés Álvarez Iglesias, quien además de explicar los objetivos y findes fundacionales de la fundación, apeló a la parte emocional incidiendo en que la fundación nace para apoyar a los «soñadores que tienen la valentía y el arrojo de apostar por una idea e invertir en un proyecto» haciendo realidad la voluntad de la familia inspirada por Pepín y por su esposa Ana María, de sellar su compromiso con la región. Haciendo alusión a una de las más humildes e icónicas frases de Pepín, recordó cómo para él, Pepín, hay dos momentos vitales en su experiencia: el de la siembra y el de la cosecha, insistiendo en que a él, a Pepín, le ha tocado el tiempo de la recolección de los frutos que su padre y sus antepasados, con esfuerzo dedicación y humildad sembraron para que posteriores generaciones, la suya, pudieran recoger la cosecha.
Con la fundación Corripio Alonso se abre, en palabras de nuestro Secretario, un nuevo tiempo de siembra para contribuir al desarrollo de una tierra con la que “la familia Corripio Alonso mantiene un vínculo que nunca se romperá«, anunciando los premios y reconocimientos que la Fundación llevará a término cada año.
Coincidiendo con Ana Corripio Alonso de Barceló, ambos, Secretario y Vicepresidenta, se hicieron eco en sus respectivas intervenciones de las palabras de Pepín que nos recuerdan que “no hay éxito que se pueda celebrar y cantar como un evento unipersonal sino como un evento de esfuerzo colectivo”.
Ana Corripio, vicepresidenta de la Fundación, compartió en su intervención que su padre les ha enseñado a ella y a sus hermanos que “el trabajo, la disciplina y la constancia constituyen las piedras fundamentales del éxito, pero también nos enseñó que el éxito siempre tiene que ser recibido con cautela y humildad, porque la única cosa importante es que éste se refleje en la sociedad donde uno vive«. Confirmó la «creencia familiar de que tenemos que devolver a este pueblo parte de lo que nos dio, el amor al trabajo y a la familia. Nuestra familia tiene un vínculo indisoluble con esta tierra, lo que nos conmina a ser parte activa de su proceso de desarrollo. Esto no solo implica reconocer y celebrar a quienes aportan con sus esfuerzos, también a contribuir firme y solidariamente con las mejoras materiales que podamos hacer«.
En su discurso, Ana Corripio mencionó que “la historia de la humanidad es la historia de las migraciones”; los emigrantes españoles encontraron en América un lugar «en el que podíamos sentirnos en casa» y recordó a aquellos asturianos que dejaron una tierra pobre sin apenas equipaje «se llevaron pocas cosas, pero se llevaron lo más importante: los valores«.
Pepín Corripio, emocionado por las palabras de su hija, intervino de forma espontánea tomando la palabra para trasladar a los presentes su profundo “agradecimiento hacia Asturias” que «es el eje motor de nuestra fundación«. “El agradecimiento es la única virtud que, en demasía, conserva su grado de importancia sin perder sus bondades«. Mencionó que el hombre más rico es «al que más dinero le sobra para hacer cosas útiles para el pueblo«.
Tras la intervención de Pepín Corripio, el acto contó con la presencia como invitado especial del medallista olímpico Saúl Craviotto, que en una cercana y amena charla con la periodista Inés Paz, bajo el lema “la recompensa del esfuerzo” compartió con los presentes los valores que comparte con la fundación: trabajo, disciplina, constancia, humildad, solidaridad, respeto hacia los demás y permanente agradecimiento”.
A continuación, la consejera Vanessa Gutiérrez, Consejera de Cultura, Política Lingüística y Deporte, expresó el reconocimiento y agradecimiento del Gobierno del Principado mencionando: «Nos demostráis algo que a veces se olvida, que emigrar no arranca las raíces, sino que las hace mucho más fuertes«. Añadió unos versos adaptados de Aurora García Rivas para expresar lo que, para ella, encarna la familia Corripio Alonso. Leyó una versión en español de un poema escrito en fala, que dice así: «Hay sitios/ que desde donde quiera que se miren/ están siempre del otro lado./ Pero no hay líneas/ ni benditas ni malditas/ que no crucen las voluntades./ Nuestra frontera era el río/ porque la Historia/nunca había valido para nada./En el invierno en la chalana, en el verano/ entre las anguilas y las ocas./ Pisando las piedras redondas/ tendíamos un puente cada vez/ que cruzábamos la raya./ Y traíamos siempre, pegada/ a los zapatos/ tierra del otro lado, tanta/ por lo menos como llevamos allí». Y añadió: «Así sois en la fundación Corripio Alonso: un puente fruto de la grandeza de vuestra generosidad. Como dice el poema: no hay límite que no cruce la voluntad«.
Alejandro Vega, alcalde de Villaviciosa, habló de los valores que representan los Corripio «y que están en su raíz«, a través de algunos de los símbolos de su historia familiar. Las pumaraes, robles y palmeras. «Esa es la simbología que caracterizó la vida de muchos emigrantes», apuntó inspirándose en el título dos obras autobiográficas de Alfonso Camín. Entre manzanos, en Valbuena de Cabranes, nació Manuel Corripio García y, en Niao, lo hizo Sara Estrada. Eran los padres de Pepín Corripio. Ellos fueron el inicio de la saga empresarial. Añadió Alejandro Vega que bajo el roble de La Rionda, en Arroes, nació Pepín y que su esposa, Ana María, lo hizo muy cerca del roblón milenario de Coya, en Piloña. Las palmeras llegaron con el viaje a América. Y siguiendo con el juego de símbolos arbóreos, Vega indicó que «la historia de esta familia es la de la buena madera que da buenos frutos con la fortaleza y nobleza de su raíz (el roble) pero también con la dedicación y el esfuerzo que requieren les pumaraes para que puedan germinar y florecer y dar buenos frutos”. El regidor de Villaviciosa remató su intervención diciendo que la Fundación que este sábado se presentó es «un nuevo fruto, de la pumarada, de los robles y de las palmeras…. Un nuevo fruto del esfuerzo y la generosidad que ha caracterizado a esta familia«.
Concluyó el acto nuestro secretario con el anuncio de la convocatoria oficial de la primera edición de los Premios Fundación Corripio Alonso, cuyo acto de reconocimiento y entrega se llevará a cabo en Villaviciosa en el otoño de 2026.
A continuación, la banda de gaitas de la ciudad de Oviedo deleitó a los presentes con dos piezas musicales, cerrando el acto en el Teatro Riera con el himno de Asturias, sin duda siempre uno de los actos más emotivos en nuestra tierrina.
Para cerrar la jornada tuvimos la ocasión de celebrar un coctel, degustando algunas delicias gastronómicas y sobre todo, compartiendo tiempo e intercambiando impresiones con todos los asistentes.


